AL CAER LA TARDE
Al caer la tarde y el sol ya pausado
Puedo cometer las más grandes equivocaciones,
Sin el deseo pertinente de la meditación
Que permite ver más allá del horizonte
Los tiernos brotes del fruto sagrado de la sabia naturaleza
que por virtud nos da la
agonía del pensar
en las consecuencias del
actuar.
Las virtudes no siempre llegan más tardes o tempranas
sino que están allí donde tu
menos lo esperas;
Sin embargo falta poco para
irradiar su resplandor
En la dulce fuente de la espera.
Deseo, ¿OH que deseo?
Deseo el deseo de desear
Valga la redundancia pero es lo que deseo.
Antes, no comprendía como se habla con el pensamiento,
plasmar las ideas en un papel era un simple romanticismo,
El avance de la ciencia, de la tecnología y el de la vida tan agitada,
Quizás hace pensar que las ideas son absurdas escritas en un papel,
Claro esta sin importar si este es fino o no,
Solo interesa ver pasmada la luz que ilumina tus ojos
Al amanecer, ¡Tus ideas!.
Pero que son tus ideas eh allí la cuestión,
De forma psíquica, lingüística o religiosa,
Una variedad muy bien definidas pero poco entendidas,
En resumen el ser humano solo esta echo de ideas,
Su existencia, su definición y su verdad;
Sé que en esto, los verdaderos entendidos lo entienden.
Si el sol ocultare su rostro
La influencia de lo oscuro lo invadiría,
es por ello
Que la verdad no deberás dejar.
Si al menos oyeras lo que dicen las flores y las aves al cantar,
Oirias que la profundidad del océano tiene un más allá.
Busca en tu alma la razón de tu existencia,
Quizás descubras que el don que te dieron al nacer
Es perpetuo y eterno
Y que de nada te vale dejarlo sin usar.
¡He! aquí si lo descubres
harás brotar de ti las más
tiernas melodías
que imprimen tus cuerdas vocales al cantar.
Adalid 2016
